Litigios post-M&A: interpretación contractual tras el cierre de la operación

“Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria de superarla”. Esta reflexión atribuida a Epicuro, aun procedente de un contexto filosófico distinto, permite introducir —con la debida cautela— una idea que encuentra eco en el ámbito jurídico: los escenarios complejos suelen ir acompañados de mayores espacios de controversia y, correlativamente, de interpretación.

Complejidad contractual y origen del conflicto post-cierre

En el mercado español de fusiones y adquisiciones (M&A) se aprecia una presencia creciente de controversias surgidas con posterioridad al cierre de las operaciones. Este fenómeno puede ponerse en relación con la progresiva sofisticación del contrato de compraventa de empresas, que ha evolucionado hacia estructuras altamente técnicas.

En estos contratos conviven mecanismos diversos —ajustes de precio, obligaciones de hacer (covenants), esquemas de earn-out, condiciones suspensivas, sistemas de garantía como escrows o instrumentos bancarios, entre otros— cuya interacción no siempre resulta pacífica desde el punto de vista interpretativo. Cada elemento adicional introduce potenciales zonas de fricción en la delimitación de derechos y obligaciones.

A ello se suma un contexto competitivo en el que, en ocasiones, los plazos de análisis previo se reducen. En tales supuestos, el contrato adquiere una función reforzada como instrumento de asignación de riesgos, incrementándose tanto el volumen de manifestaciones y garantías como los mecanismos de reacción frente a su eventual incumplimiento. Esta intensificación del contenido contractual puede incidir en la aparición de discrepancias una vez ejecutada la operación.

Incertidumbre económica y activación de reclamaciones contractuales

En escenarios económicos inciertos, las previsiones que sustentan una transacción pueden perder consistencia. Cuando el rendimiento del activo adquirido no se ajusta a las expectativas iniciales, no resulta inhabitual que las partes revisen el contrato en busca de fundamentos que permitan activar mecanismos de reclamación.

En este contexto se sitúan controversias relativas al alcance de las declaraciones y garantías (representations & warranties), a la eventual existencia de contingencias no reveladas o a la interpretación de conceptos jurídicos indeterminados incorporados al contrato, como la “materialidad”, la “mejor estimación” o la concurrencia de un “cambio adverso”. Se trata, en esencia, de conflictos que gravitan en torno a la interpretación contractual y a la correcta delimitación del riesgo asumido por cada parte.

Interpretación contractual en la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo

La casuística descrita encuentra reflejo en pronunciamientos recientes del Tribunal Supremo, que abordan cuestiones directamente vinculadas con la interpretación del clausulado en operaciones de esta naturaleza.

La sentencia de 22 de diciembre de 2025 (STS 22-12-2025) resuelve un litigio surgido en el marco de un acuerdo de inversión entre una compañía industrial y un fondo de capital riesgo, en relación con el ejercicio de una opción de compra sobre acciones. Existía coincidencia entre las partes respecto de la existencia de un incumplimiento del pacto de accionistas derivado de un incremento retributivo del consejo. La controversia se centraba, sin embargo, en los efectos de dicho incumplimiento: si cabía su subsanación o si determinaba la extinción automática de la opción. El Tribunal Supremo se inclinó por una interpretación literal del contrato, resolviendo en favor del fondo.

Por su parte, la sentencia de 14 de enero de 2026 (STS 14-1-2026) analiza una cláusula de no competencia incluida en un contrato de compraventa relativo a varias sociedades del sector textil. La delimitación del perímetro subjetivo de la prohibición se articulaba mediante una referencia temporal a determinados clientes. El Tribunal Supremo optó por una interpretación restrictiva, entendiendo que la limitación afectaba únicamente a aquellos que reunían simultáneamente las condiciones previstas en la cláusula. La decisión se fundamentó en la literalidad de la redacción empleada.

Hacia una normalización del litigio post-transacción

Los anteriores pronunciamientos pueden enmarcarse en un contexto en el que las controversias posteriores al cierre adquieren una presencia significativa en la práctica de M&A. Ello no necesariamente permite extraer conclusiones sobre una eventual disfunción del mercado, sino que puede responder a una mayor sofisticación de las operaciones y a una gestión más activa del riesgo contractual.

En este escenario, la calidad técnica del contrato y la anticipación de posibles focos de conflicto resultan determinantes. La práctica aconseja integrar en el asesoramiento equipos con experiencia tanto en estructuración mercantil como en litigación, en la medida en que la interpretación del contrato puede condicionar de forma decisiva el desenlace de eventuales disputas.

Sobre esta base, en ILIA ETL GLOBAL prestamos asesoramiento jurídico en operaciones vinculadas con la compraventa de empresas, así como en procesos de due diligence y en la estructuración societaria que suele acompañar este tipo de transacciones, incluyendo ampliaciones de capital o, en su caso, escenarios de reordenación o disolución.

Artículo elaborado por nuestra compañera Mercedes Cano con la colaboración de Mario García.

Deja tu comentario

Ir a Arriba