El pasado 25 de febrero, en el programa Motores Económicos, se abordó un tema clave para el tejido empresarial actual: las alianzas estratégicas. En la mesa participaron representantes del sector hotelero y, desde el ámbito de los despachos profesionales y la innovación tecnológica, intervinieron Germán Pérez, CEO de ETL Confialia, y Didac Pérez, fundador de Nurialabs.

El punto de partida fue claro: “Vivimos en un tiempo que pide respuestas colectivas”. En un entorno donde los retos empresariales son cada vez más complejos —regulatorios, tecnológicos y competitivos—, la lógica del “cada cual a lo suyo” pierde eficacia. La conversación giró en torno a cómo estructurar alianzas que generen crecimiento real, sostenido y ordenado.

El contexto: crecer en red (también en el sector hotelero)

Como ejemplo sectorial se analizó la alianza entre Sumun Hotel Group y R2 Hotels, del grupo Shalland Gisen.

Más allá del dato —46 hoteles y previsión de superar los 50 antes de 2028—, la reflexión fue estratégica. La directiva hotelera señalaba que en este tipo de operaciones “las sinergias no solo se duplican, sino que a veces son exponenciales”.

Ese concepto es trasladable a cualquier sector: compartir conocimiento operativo, buenas prácticas y visión de mercado no suma capacidades; las multiplica.

La alianza como evolución natural del empresario

Desde la perspectiva del despacho profesional, Germán Pérez fue directo: “Es muy difícil avanzar de forma más rápida si no es uniéndote a otros empresarios.”

Y añadió una matización relevante “Una relación de socios o de alianza estratégica va más allá de una alianza mercantil; no todo es dinero.”

Aquí aparece una idea central: la alianza no es únicamente una decisión financiera. Es una decisión estratégica y cultural.

Germán utilizó un símil claro: “Es como una relación de pareja. Primero hay que conocerse.” Antes de firmar, hay que verificar compatibilidad: visión del servicio, valores empresariales y forma de gestionar equipos.

En este sentido, mencionó expresamente la trayectoria compartida con Arnau Moranta, Socio Director de ILIA ETL GLOBAL: “La relación de amistad y de trabajo con Arnau Moranta ha sido de muchos años. Ambos sabemos qué le podemos pedir al otro y que somos compatibles.”

La compatibilidad no se improvisa. Se construye.

Estructura jurídica: ordenar sin bloquear

Uno de los puntos más prácticos de la intervención fue la explicación sobre cómo estructurar correctamente una alianza.

Germán destacó el contrato de cuentas en participación como fórmula especialmente útil cuando dos empresarios consolidados quieren colaborar sin crear necesariamente una nueva sociedad desde el primer momento. Una herramienta flexible que permite definir aportaciones, repartir resultados y prever escenarios futuros.

También lanzó una advertencia sobre fórmulas mal utilizadas, como la comunidad de bienes para actividades económicas: “La comunidad de bienes no está pensada para ejercer actividad económica.”

Y dejó una reflexión interesante sobre el momento fundacional: “Empezar hablando de cómo destruir lo que se está iniciando puede ser el principio del fin.”

Proteger el patrimonio es esencial, pero la estructura debe ordenar el proyecto, no asfixiarlo desde el inicio.

Capital y trabajo no son lo mismo

Otro de los aspectos más relevantes fue la distinción entre capital y trabajo en una sociedad. “Puedes ir a medias en el capital. Pero es prácticamente imposible hacer algo a medias en el trabajo.”

Esta afirmación toca un punto crítico en muchas alianzas iniciales. El capital puede dividirse en porcentajes exactos. El esfuerzo, la captación de clientes, la gestión del equipo o la aportación de know-how rara vez son simétricos.

Si no se separan correctamente la retribución del capital y la retribución del trabajo, el conflicto es probable.

Tecnología como extensión del modelo de alianza

La intervención de Didac Pérez aportó una dimensión complementaria: la tecnológica.

Nurialabs, laboratorio especializado en inteligencia artificial, fue reconocido por La Razón por su capacidad innovadora. Pero más allá del premio, su papel dentro del ecosistema profesional es estratégico.

Didac resumió su proyecto como: “Una alianza de dos amigos que lo han intentado un par de veces.”

Y añadió: “Cuando hay tanta confianza puede ser un punto a favor.”

Pero junto a la confianza, método: “Es importante desde el principio marcar bien los roles y tener por escrito qué va a suceder.”

La herramienta Gescon, desarrollada por Nurialabs, responde a una necesidad concreta: ordenar conocimiento interno. Germán lo explicó desde la práctica: “Tenemos una entrada de 60 personas en nuestro día a día. Si no tenemos un entorno muy bien organizado, es imposible ir alineados.”

Aquí la alianza no es solo societaria; es operativa. La tecnología se convierte en infraestructura estratégica para absorber crecimiento sin perder eficiencia.

Independencia dentro de la red

Un elemento diferencial que se destacó fue la independencia en la gestión. “Podemos acercarnos a la central para que nos ayuden a tomar decisiones o podemos ir de forma independiente.”

La red aporta soporte, marca y estructura, mientras el despacho mantiene autonomía operativa; esa combinación reduce riesgos de fricción interna y refuerza la responsabilidad directa sobre resultados.

No es integración por absorción. Es coordinación estratégica.

Una conclusión compartida

El programa dejó una idea clara: las alianzas estratégicas no son una moda ni una solución puntual, sino una respuesta estructural a un entorno cada vez más complejo.

Desde el sector hotelero hasta el despacho profesional y la innovación tecnológica, el patrón se repite con coherencia: la compatibilidad debe preceder al contrato; la estructura, a la improvisación; el método, a la simple confianza; y la tecnología actúa como palanca imprescindible para escalar con solidez.

En ILIA ETL GLOBAL compartimos esta visión. Crecer en red no significa diluir identidad, sino reforzarla dentro de una estructura que permita asumir más retos, con mayor solvencia y mejor organización.

Porque la cuestión no es solo asociarse.

Es hacerlo bien.