Crear una empresa conlleva muchas obligaciones, con tus socios si los tienes, con tus trabajadores si contratas personal, con la Seguridad Social y con Hacienda. En este post nos vamos a centrar en la tributación de una startup, para que sepas qué obligaciones fiscales vas a tener y cómo cumplir con esas obligaciones.

Aspectos básicos de la tributación de una startup

Partimos del hecho de que la startup tiene forma de sociedad (generalmente de sociedad limitada), por lo que debemos conocer los impuestos más destacados que se tendrán que pagar, que son los siguientes:

  • IVA. Se deberá presentar una declaración trimestral en los meses de enero, abril, julio y octubre (modelo 303). Además, en el mes de enero se presenta un resumen anual (modelo 390).
  • IRPF. Lo deberás pagar por varios conceptos:
    • Por los profesionales que contrate y que incluyan retenciones en sus facturas (abogados, asesores etc.) y por las retenciones en las nóminas de los trabajadores. Se presenta una declaración trimestral con el modelo 111 y una anual con el modelo 190.
    • Por las retenciones que se realicen a los arrendadores, para el caso en que la empresa tenga un local u oficina alquilado. Se presenta una declaración trimestral con el modelo 115 y una anual con el modelo 180.
    • Por las retenciones del capital mobiliario, se presentan el modelo 123 trimestralmente y el 193 anualmente.
  • Impuesto sobre Sociedades (IS). Se paga en función del beneficio obtenido por la empresa. El tipo general es del 25%, pero existe un tipo reducido para las empresas de nueva creación de un 15%.
  • Operaciones con terceros. Se trata del modelo 347 que se presenta en los casos en los que se realicen operaciones con operadores que superen los 3.005,06 euros al año.
  • Operaciones intracomunitarias. Se declaran mediante el modelo 349 y se refiere a las entregas y adquisiciones que se realicen dentro de la Comunidad Europea.

Exenciones y deducciones más destacadas

La tributación de una startup también está marcada por una serie de exenciones y deducciones entre las que destacan las siguientes:

  • Deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación. Para poder aplicar esta deducción se deben aplicar una serie de requisitos:
    • Las acciones o participaciones se deben adquirir en la constitución de la sociedad o en una ampliación de capital en los 3 años siguientes.
    • La inversión debe permanecer en el patrimonio del comprador entre 3 y 12 años.
    • El porcentaje de participación de la sociedad no puede ser de más del 40%.
    • La actividad de la sociedad debe ser nueva.
  • Deducción por actividades de I+D+i. Se utiliza para incentivar la innovación tecnológica de las empresas, que contribuye a crear puestos de trabajo y mejorar la competitividad.
  • Exención por reinversión en acciones o participaciones de otra startup. En este caso, están exentas en el IRPF las ganancias patrimoniales que deriven de la transmisión de acciones o participaciones de empresas de nueva creación. La exención puede ser total, si se reinvierte el importe total que se logre con la transmisión, o parcial, en el caso en que se reinvierta una parte.

Conocer a fondo la tributación de una startup te ayudará a no cometer errores que supongan tener que pagar un recargo o una sanción, que puedan afectar a la liquidez de tu negocio.

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